Proyecto

LAS BRUJAS DE GAMBAGA

Las viejas mujeres de Gambaga (Campamento para brujas de Gambaga):

Una mujer del campamento cuenta: "El hijo de mi cuñado se puso muy enfermo y yo fui acusada. Según el niño, me vio dándole "koose" (un pastel de frijol que generalmente se toma con avena) en su sueño. Me dieron un ultimátum de algunas semanas para sanar al niño, o enfrentaría las consecuencias. Traté de convencerlos de mi inocencia. Una medianoche después de que ya había pasado una semana; fui arrastrada hacia un bosque cercano por mi cuñado, mi marido, y otros hombres que se hospedaban en nuestra casa. Ellos me pidieron que les mostrara las hierbas que podrían romper el hechizo que tenía el niño. Según ellos, un mago local les había dicho que yo podía mostrarles las hierbas que se necesitaban para romper el hechizo. En mi confusión les rogué, les supliqué, pero ellos no escucharon. De repente sacaron bastones y comenzaron a golpearme, mi marido inclusive. Me desmayé y desperté al día siguiente desnuda en medio del bosque cubierta de hojas. Tuve que salir corriendo."

Esta es una de las terribles historias de las habitantes de este campamento.

Gambaga, capital anterior de la región norte, es una de las ciudades en el distrito oriental de Mamprusi, en la región norte de Ghana. Este campamento aloja a las brujas infames y es supervisado por el jefe Yahaya Wuni. Se estableció hace unos 200 años. Actualmente cuenta con una población de 130 mujeres "brujas".

La mujer más joven tiene 17 años y la más vieja, más de 90. Cuando una mujer es acusada de brujería donde quiera que se encuentre (sobre todo en la parte norte de Ghana), es buscada para llevarla al jefe a cargo del campamento, que luego procede a realizar un ritual para determinar si la acusada es culpable o inocente de los cargos llevados en su contra. Es muy interesante observar que no hay brujos o magos hombres en el campamento. Las explicaciones populares van desde "los hombres usan la brujería para el bien", "los magos hombres no comen los bebés", "los hombres usan la brujería para el arte de la guerra/lucha", etc.

Para el ritual, la acusada debe comprar o llevar una gallina. Esta gallina es luego sacrificada. Pero es la posición de la gallina en el momento de su muerte la que determina la culpabilidad o la inocencia de la acusada, además de otros encantamientos. Si la gallina se encuentra en su parte posterior en el momento de su muerte, los pechos hacia el cielo, con los pies en el aire, la acusada es culpable. Sin embargo, si ocurre lo contrario, entonces la acusada es inocente. Si son inocentes, son enviadas de vuelta a casa y los amigos y las familias no tienen otra opción que aceptarla (cosa que generalmente no sucede).

Un punto importante es que, después del ritual para determinar la inocencia o la culpabilidad, el espíritu de brujería se va o se vuelve impotente para quien ha sido hallada culpable. Un punto contradictorio es el hecho de que, si un miembro de la familia de la acusada culpable – por ejemplo un niño quiere a su madre de vuelta en su casa – debe realizar un pago de rescate en forma de al menos una oveja y tres gallinas, y tiene que ser pagado al jefe para llevar a cabo un ritual de limpieza antes de que pueda ser llevada de vuelta a su casa.

Descubrí que hay mujeres "inocentes" que prefieren quedarse en el campamento porque tienen miedo de ir a su casa debido a las amenazas de la familia o de la comunidad, o incluso a la estigmatización. La líder de estas mujeres acusadas, Magarzia Asana (Táchira Mutaru), es una de esas personas. Ella tiene dos hijos y viene de Dabare, un pueblo pequeño cerca de Sakogu, Nalerigu, vecino de Gambaga, en el distrito al este Mamprusi. Ella más tarde admitió que era libre de irse a casa, pero que prefirió quedarse en el campamento.

Una decisión importante que tomé al hablar con las mujeres, fue el hecho de que yo no iba a mostrarles su devastación. Estas mujeres, destrozadas como estaban por sus experiencias traumáticas, presionadas a diario, con tanta capacidad de recuperación y belleza. Fue esta belleza y su fuerza lo que quería que ellas mismas vieran. Que cuando fueran a recoger estas imágenes de sí mismas, no recordaran esa condena injusta, sino que vieran una parte de sí mismas que les ayudara a seguir la lucha ¡Esa hermosa parte de ser mujer!

Autor

Eric Gyamfi

Eric Gyamfi nació en Ghana, África Occidental. Donde actualmente vive y trabaja. Su trabajo consiste predominantemente en autorretratos, por lo general en blanco y negro. Sus series de retratos analizan la continua transición de su país a la modernidad, estando aún presentes sus tradiciones y costumbres, con un enfoque en las minorías (mujeres y niños) y la identidad sexual.